Limpieza y desinfección de superficies

Para la desinfección y limpieza de superficies, tanto porosas como no porosas, utilizaremos productos Dioxvitae en cubo o en pulverizador. A su vez, también los podremos emplear para uso profesional con mochila e incluso con equipos de fumigación o atomización a tractor.

A diferencia de la lejía, el dióxido de cloro no es contraproducente en contacto con materia orgánica y logra su máxima eficacia en un rango de PH de 4 a 10.

¿Queréis conocer cómo utilizar los productos Dioxvitae para limpiar y desinfectar superficies? A continuación, os desvelamos qué productos debéis escoger para cada tipo de superficie y qué cantidad debéis emplear para lograr los resultados deseados.

Usos del clorito de sodio

El clorito de sodio (NaClO2) es un compuesto químico muy utilizado en la potabilización del agua, desinfección y limpieza de objetos y superficies.

Después de la transformación del clorito de sodio en dióxido de cloro, producto aprobado por la FDA (Agencia del departamento de salud), podemos utilizarlo para la desinfección de plantas, para el tratamiento de aguas municipales e incluso para lavar frutas y verduras.

Clorito de sodio para la limpieza y desinfección de superficies

El clorito de sodio es uno de los productos clave para desinfectar superficies y objetos a largo plazo como industrias ganaderas, agroalimentarias, etc. Cuando este compuesto se seca forma una sal que, aplicada en la superficie deseada permanece varias semanas reaccionando lentamente.

Sin embargo, si lo que queremos conseguir es una acción desinfectante menos fuerte al principio, mezclaremos 10 ml de clorito sódico con 1 litro de agua. Aplicaremos la solución en una bayeta o en pulverizador sin humedecer excesivamente y dejaremos actuar de 5 a 15 minutos.

Clorito de sodio para la purificación de agua

Proceder a la desinfección del agua implica la extracción y eliminación de los microorganismos y patógenos que viven en el agua y que pueden resultar altamente perjudiciales para la salud humana.

El agua potable destinada para consumo humano no puede contener estos microorganismos, por lo que debe recibir un tratamiento adecuado que garantice la purificación total del fluido.

Entre los diferentes métodos convencionales para el tratamiento y desinfección del agua más utilizados como el calor o micro filtración, el uso de productos químicos es, sin duda alguna, el método más fiable, rápido y efectivo.

Compuestos como el cloro ayudan a realizar una purificación profunda del agua y a eliminar cualquier patógeno y microorganismo presente en esta.

Para proceder a la desinfección del agua con cloro es preciso realizar una mezcla de ambos compuestos. La cantidad de cloro a disolver en el agua variará en función de la cantidad de fluido que se desee purificar.

El uso del dióxido de cloro o el clorito de sodio ayudarán a purificar el agua de forma profunda, destruyendo y desactivando cualquier microorganismo y dando como resultado un agua limpia y segura.

Usos del CDS

El CDS es un producto idóneo para la limpieza y desinfección de superficies metálicas y no metálicas como accesorios domésticos o materiales de laboratorio.

Para las primeras, lo más recomendable es agitar el envase de CDS durante unos 5 segundos para que el dióxido de cloro que se encuentra en estado gaseoso, se disuelva de nuevo en el líquido. Una vez hecho esto, aplicaremos 1 ml de CDS con 400 ml de agua fría.

Por otro lado, si lo que queremos es desinfectar superficies no metálicas, realizaremos el mismo proceso, pero esta vez, mezclando 5 ml de CDS con 200 ml de agua fría.

Desinfectar con kit clorito de sodio + activador

La mezcla de clorito de sodio con ácido clorhídrico permite obtener dióxido de cloro, idóneo para la limpieza y desinfección del resto de superficies.

Para preparar unos 2 litros del mismo, debemos mezclar 5 ml de clorito de sodio con 5 ml del activador y remover ligeramente hasta que el producto obtenga un color ámbar/miel. A continuación, mezclaremos el resultado con 2 litros de agua y lo aplicaremos en una bayeta o pulverizador sin humedecer excesivamente.

Recomendaciones a tener en cuenta

Invertir unos pocos minutos para eliminar los gérmenes puede ser determinante para su salud. Sin embargo, es muy importante tener cuidado con los productos de limpieza, desinfección e higiene.

A pesar de que los productos químicos de desinfección e higiene son esenciales para el control de las enfermedades contagiosas, son altamente peligrosos para los niños, sobre todo si los productos se encuentran en forma concentrada.

A continuación, os recomendamos algunas prácticas a la hora de utilizar los mismos:

Guardar los productos en sus envases etiquetados originales y en lugares a los que no puedan acceder los niños.

Aquellos productos de desinfección e higiene diluidos en frascos rociadores deben estar perfectamente etiquetados y ser almacenados fuera del alcance de los niños.

Para evitar la inhalación y la exposición con la piel y los ojos, nunca rociar el producto cuando los niños se encuentren cerca.

Antes de utilizar cualquier producto químico, leer la etiqueta del producto junto con la hoja de datos de seguridad de materiales del fabricante.

Si queréis conocer mejor todos estos compuestos, ¡no os perdáis nuestra guía de limpieza de superficies!

Shopping Cart
Ir arriba