¿Cómo almacenar el CDS?

El dióxido de cloro es un desinfectante, un compuesto químico que está formado por un átomo de cloro y 2 átomos de oxígeno, que se disuelve en agua a temperatura ambiente y es utilizado como antimicrobiano, incluida la desinfección del agua permitiendo la destrucción de las bacterias, virus y algunos tipos de parásitos que pueden provocar enfermedades como el Cryptosporidium parvum y la Giardia lamblia.

El CDS, o dióxido de cloro debe de mantenerse refrigerado a una temperatura inferior a los 11ºC para que el producto conserve al máximo todas sus propiedades. Debe de alejarse de la luz ultravioleta y fuentes de calor.

El dióxido de clorito, aunque contiene cloro, ha de decirse que es distinto del hipoclorito o lejía. Debe de evitarse la inhalación del dióxido de cloro durante un tiempo prolongado ya que podría causar irritación en la garganta y grandes dificultades respiratorias. En pequeñas dosis durante un corto periodo de tiempo es inocuo.

Cuando el clorito de sodio es activado con el ácido obteniendo el dióxido de cloro, se le añade agua, nunca debe de utilizarse de forma concentrada.

El CDS no debe de almacenarse en recipientes de metal, ya que estos reaccionan con el dióxido de cloro y se oxidan. Cuando se habla de recipientes de metal quedan incluidos los recipientes de acero inoxidables, puesto que es una aleación que contiene varios metales, como el níquel y cromo.

Es importante preservar el producto de la luz ultravioleta por lo que el envase de color negro es óptimo para su protección. Además, el tapón de rosca 600ml., sirve como medidor.
Es importante tener en cuenta la fecha de caducidad, la cual se halla entre 4 y 6 meses desde la fecha de fabricación.

¿Cómo conservar la solución de dióxido de cloro?

La concentración máxima de dióxido de cloro en el agua potable no ha de ser mayor de 0,8 partes por millón (ppm). Es utilizado para el procesamiento de aves de corral y para el lavado de frutas y verduras.

En hospitales y entornos sanitarios, el gas de dióxido de cloro es utilizado para esterilizar los equipos médicos, habitaciones, herramientas, y superficies. El paso del tiempo ha demostrado que en concentraciones adecuadas es seguro y eficaz para la eliminación de las bacterias de legionella en centros hospitalarios, así como también para la enfermedad del legionario que es un tipo de neumonía que llega a ser mortal en la gran mayoría los casos.

Es utilizado para la desinfección del agua potable en todo el mundo. El agua potable destinada para uso humano no puede contener microorganismos ni patógenos perjudiciales para la salud, por lo que es importante que reciba un tratamiento adecuado que garantice la purificación plena del fluido.
También es utilizado para eliminar sabores y olores desagradables y en productos de higiene personal como enjuagues bucales, productos de odontología como compuesto biocida oxidante para tratar el mal aliento.

En estado puro, el dióxido de cloro es un gas muy pero que muy peligroso, aunque es muy improbable que las personas lleguen a respirar un aire con altos niveles de dióxido de cloro, puesto que no se produce de manera natural.

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